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Historia

Tres semanas buscando cita previa en Cádiz (y lo que aprendí)

La cita previa de extranjería en la provincia de Cádiz es un deporte de resistencia. Esto es lo que hice mal, lo que acabó funcionando, y por qué casi pago a una web que no debía.


Escribo esto todavía con el resguardo en la mano, porque si lo dejo para mañana se me olvidan los detalles y los detalles son justo lo que nadie cuenta.

Necesitaba una cita de toma de huellas en la provincia de Cádiz. En teoría entras en la sede electrónica, eliges provincia, eliges trámite y te da hueco. En la práctica estuve tres semanas viendo el mismo mensaje: no hay citas disponibles.

Lo que hice mal las dos primeras semanas

Entraba a las nueve de la mañana. Siempre a las nueve, como si las citas se liberaran con el telediario. No es así: van saliendo a lo largo del día, según se procesan cancelaciones y los funcionarios abren agenda. Las dos que acabé viendo aparecieron una a las 13:40 y otra pasadas las siete de la tarde.

También cometí el error de mirar solo Jerez. La cita es provincial, no municipal: si tu trámite lo permite, Algeciras, San Fernando o Cádiz capital te sirven igual. Un viaje de cuarenta minutos frente a otro mes esperando no es una decisión difícil.

Lo que casi hago

Al final de la segunda semana acabé en una web que prometía conseguirme la cita en 48 horas por 45 euros. Tenía un diseño impecable, testimonios, un contador de “citas conseguidas hoy”.

Cerré la pestaña por pura terquedad, y menos mal. La cita previa es gratuita. Esas páginas usan bots que acaparan huecos y luego te los revenden — que es exactamente el motivo por el que no hay citas. Pagar ahí es financiar el problema que te está bloqueando.

Si alguna vez te ves a punto de hacerlo, párate: no estás comprando una cita, estás comprando un sitio en una cola que alguien ha secuestrado.

Lo que funcionó

Nada brillante, la verdad:

  1. Mirar a horas raras. Media mañana y última hora de la tarde.
  2. Probar las cuatro oficinas de la provincia, no solo la mía.
  3. Tener la documentación ya escaneada. Cuando aparece el hueco tienes unos minutos, no media hora para buscar el pasaporte.
  4. No cerrar la sesión entre intento e intento, que te obliga a repetir todo el formulario.

Tardé tres semanas. Gente a la que le he contado esto lo ha resuelto en cuatro días. Es una lotería, y cualquiera que te diga que tiene un método infalible te está vendiendo algo.

Lo que me llevo

Que el sistema no está roto por casualidad, y que la parte más cara de la extranjería no es el dinero: es el tiempo que te consume estar pendiente. Si puedes delegarlo, delégalo. Si no, ármate de paciencia y no pagues a los revendedores.

Coco, mientras tanto, durmió las tres semanas enteras. Alguno en esta casa lo lleva bien.